lunes, 10 de junio de 2024

Uno sobre pelis, series y la nostalgia del videoclub

Desde que era guagua me consideré amante de las películas. Me gustaba ver de todo, y me gustaba volver a ver de todo. Por donde yo vivía cuando era mas pelado, había un videoclub (de hecho, creo que sr. sigue ahí) que tenía los dvds que no se conseguían nomás en cualquier lado, y si no tenia la pelicula tenia las sugerencias. 

También, allá por los tempranos noventas, sabían descuidarse a la madrugada en los canales nacionales y se mandaban unas joyas del cine. Ahí conocí las mejores de terror, ahí me asuste por primera vez viendo las películas de zombies y de comedia gore, y por ahi también empecé a reconocer a los actores y directores. Ahí vi por primera vez al Wesley Snipes hecho vampiro y al Freddy Krueger sin la voz del papá de ALF.


Con el tiempo, empezó la locura de los superhéroes, y la fórmula perfecta del cine fácil y entretenido se había perfeccionado. Todo era ponerle un poco de acción, la bola de efectos especiales y de vez en cuando meter algún chiste medio sonso y una referencia musical que me cause nostalgia. Me enamoré de las ciento ochenta películas que salieron y me las vi todas, dos veces. Al mismo tiempo, no había sorpresa ni novedad, ya sabía quién iba a ganar y la emoción venia de ver si le atinaba a alguna de las teorías locas que vi por ahí en internet.


Así pasaron los años, las películas que me encantaron de pelado empezaron a tener remakes, y secuelas y precuelas a niscuelas que ya me estresaron más bien. Tanto llegó a molestarme esa necesidad de rehacer lo que ya estaba hecho, que deje de ver peliculas y empecé a ver series. Series que me recomendaban, que me amanezaban de sacar de grupos si no veia y series que empece a ver porque ya no estaba entendiendo el pop culture alrededor mio.

Tambien hubo una serie que solo vi por la Emilia Clarke. 9 temporadas me pegué.


Creo que ya dije antes, y estoy empezando a creer que me estoy convirtiendo en uno de esos, pero pasaron los años y encima de todo, empecé a tener menos tiempo, menos ganas y menos pelos en la lengua (y en la cabeza), por lo que ya me empecé a hacer más chinchoso con lo que veía.  Ahora, con menos tiempo, con los intereses más definidos y los fetiches más aceptados, me he puesto a buscar contenidos (lejos de la tv nacional) y en lugares que me dejan vivir en paz mi déficit de atención. 


Ya pasé por el drama histórico, ya me vi la serie del ajedrez, traté la de los coreanos y hasta intenté con Pasión de Gavilanes (sugerencia del netflix porque me gustó Naruto) y no mismo pude con la casa de papel. De chiste en chiste, y casi sin querer, caí en una pagina de peliculas y series piratas que no mencionaré aquí pero que diré rima con “Cuevana” y me encontré con la mejor respuesta a la saturación de superheroes y patriotismo que he visto en mucho tiempo. Ya quedamos, los superheroes me gustan, lo que me cansó era esto de que todas sean igualitas. Esa serie se llama The Boys (pésimamente no traducida como “Los Guambras”). Salió en el amazon prime. No tengo idea como se consigue eso y a como le sale, pero aqui lo importante es la otra cosa. Una subversión de expectativas unica y maravillosa, que me ha dejado lo que es, pasmado.


En The Boys, resulta que en este mundo donde vivimos ahorita, la gente con poderes si existe. Existe y es tan real como el departamento de marketing, la oficina de relaciones públicas y los reality shows. Un mundo tan puerco como este mismo, pero con el detalle adicional de que hay un Superman (que no se llama así, pero vuela y toma leche), una WonderWoman, que tampoco se llama así pero tiene hasta la misma costurera, un Flash (que acá es afroamericano, apostador y mujeriego) y un Aquaman, que no tiene esa sensualidad animal del Momoa sino más bien resulta un longo puerco que quiere aparearse con todo mamífero que tenga cerca. Bien alejado del Super Amigos que yo conocía, pero cercanísimo a esa realidad feasa que llega cuando es adulto. Es cómo ver una serie de esas de drama serio de adultos, pero con la chispa y la alegría que nos dan los heroes con cuerpo escultural en mallas y licras. 

Crep que a la final The Boys me gustó porque ya no tengo tiempo de ver nada, y como sabía que tenia de todo me terminé picando. Tiene un poco de terror, tiene un poco de humor, tiene un poco de politicalight y hasta a ratos se pone asi transgresora nisqué. Tiene escenas de acción y tiene drama.

Y como estoy viendo en pirata, no tiene ni un comercial.


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